Conservar café en grano: cómo mantener mejor su aroma en casa
El café en grano no dura fresco para siempre, y en casa suele perder aroma antes por mala conservación que por mala máquina. Aire, luz, calor y humedad aceleran el desgaste de un café que, recién abierto, todavía tenía bastante que dar.
Lo más sensato es guardarlo en un recipiente hermético, opaco y en un lugar fresco y seco. No hace falta complicarse mucho más. Lo importante es evitar dejar la bolsa abierta, ponerlo al lado del horno o almacenarlo donde reciba sol directo.
También ayuda comprar cantidades acordes a tu consumo. En vez de acumular un kilo abierto durante semanas, suele ser mejor trabajar con bolsas más pequeñas que puedas terminar mientras el café sigue vivo.
La regla práctica es simple: muele solo lo que vayas a usar, protege el grano del aire y no compres más de lo que puedes consumir con alegría en un plazo razonable. Ahí está casi toda la diferencia.
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