Mantenimiento de una cafetera napolitana: cuidados y limpieza sin errores
La cafetera napolitana no tiene la complejidad de una espresso, pero tampoco conviene tratarla sin cuidado. Su gracia está en una preparación limpia, pausada y con pocas interferencias, así que cualquier residuo viejo se nota bastante en la taza.
Lo recomendable es desmontarla tras cada uso, aclarar bien las piezas y dejarlas secar por separado antes de volver a montarla. Guardarla húmeda suele ser el camino más rápido hacia los olores raros y el sabor apagado.
El filtro y los puntos de cierre merecen una revisión periódica, porque es ahí donde se acumulan restos finos y donde más se nota un mal mantenimiento.
No hace falta hacer nada extravagante: limpieza completa, buen secado y algo de atención al filtro. Con eso suele bastar para que siga funcionando como debe.
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